En este país de tertulianos donde «expertos en nada», hablan de todo a diario en la tele, cualquier opinión que se salga del dogma supone señalamiento. A mí como ya me da igual que me señalen voy a dar la mía sobre los tiroteos masivos.

Soy partidario de una regulación restrictiva de acceso a las armas de fuego, y de un coste penal mucho más alto que el actual por su porte. En términos generales, la dificultad de acceso para la delincuencia común (el 95%), supone un freno en el número de víctimas mortales en actos criminales. Eso no quita que con un control férreo, también sea partidario de la posibilidad de utilización para defender tu morada en supuestos especiales: ancianos, padres de familia, viviendas alejadas de núcleos urbanos, etc.

Ahora bien, mi opinión es que la relación entre los tiroteos masivos en EEUU y la venta de armas es muy baja. ¿Por qué? Porque estos son cometidos por personas que «no tienen límites». Estás personas, que representan apenas un 5% de la criminalidad, y que van desde psicópatas hasta capos criminales, son capaces de disparar a sangre fría a 20 niños en un instituto, así que son capaces de todo. Si quieren un arma, la conseguirán; bien de manera ilegal o bien de fabricación casera, lo que cada día es más fácil con las nuevas tecnologías. Un criminal sin límites, como un capo, un yihadista o un psicópata, conseguirá un arma incluso en Europa, con sistemas muy restrictivos.

Repito: sí sirve para la delincuencia común, la mayoritaria, y por lo tanto sí sirve para salvar vidas.

En EEUU, la frecuencia de estos hechos tiene que ver con su historia, construida en el Go West, donde era habitual llevar un revólver Colt en la cintura y un rifle Winchester en el caballo, porque de lo contrario, las posibilidades de sobrevivir eran pocas en tierras sin presencia de una autoridad reconocida.

Uno de los estados con leyes más restrictivas es California, y sin embargo allí se han perpetrado algunas de las peores masacres: McDonald’s de San Isidro o San Bernardino.

Es por esto que este tipo de actos son cometidos en su mayoría por blancos; los que crearon el país tal como le conocemos. La cultura de muchos pioneros es esa. Los negros y los hispanos delincuentes pueden usar armas, pero en la población blanca no son sólo los delincuentes, sino que familias normales han poseído armas de fuego como algo cultural durante generaciones. Sí, cultural; o sea como ítem fundamental el ORIGEN. Igual que aquí en Europa ese es el ítem clave para entender el incremento exponencial de ciertos delitos de extrema violencia como las violaciones en manada, y no el cine porno u otras estupideces que sólo buscan dar cobertura a un discurso político.

Otro factor determinante en USA es un sistema educativo orientado a la competitividad extrema, que deriva en el «hombre hecho así mismo» del American Way Of Life, que no es malo en sí mismo, pero que genera monstruos con alta carga de frustración. Por eso muchos de estos actos son cometidos en escuelas e institutos. Allí, hasta el deporte de élite se canaliza a través de College y universidades. En Europa, por el contrario, se está fomentando el polo opuesto: la cultura de la indolencia en el sistema educativo, que es otro generador de monstruos

Samuel Vázquez Álvarez, Presidente de la asociación “Una Policía para el Siglo XXI”. Autor de «Justicia Poética» y «Disidencia Controlada». Grado en Criminología.



Source link