La última oleada de inmigrantes ilegales llegados a Andalucía era previsible. Tanto que el experto en políticas migratorias, Rubén Pulido, lo llevaba advirtiendo días antes desde sus redes sociales, pero el Gobierno ha hecho caso omiso a las alertas y las costas andaluzas han recibido un aluvión de magrebíes en patera, motos de agua y hasta tablas de surf.

El pasado domingo, Pulido avisaba de «movimientos» en el norte de Argelia ante una «operación salida» hacia Almería, zona de Levante y Baleares. La información iba acompañada de un vídeo que constataba este incremento de actividad en el área de Orán, ciudad portuaria del noroeste del país. «Las autoridades argelinas despliegan un amplio dispositivo para tratar de frustrar estas salidas», apuntaba este experto, que alertaba de salidas inminentes y llegadas «en las próximas horas».

Apenas dos horas y media después, los perfiles en redes sociales de las mafias argelinas comenzaban a reportar actividad, compartiendo en Instagram los avances de una de las embarcaciones con destino a España.

Y las advertencias se cumplieron: más de 70 inmigrantes ilegales desembarcaron el lunes en Almería, Cartagena (Murcia) y Formentera procedentes de Argelia, además de sucesivas llegadas a Málaga y Motril (Granada) desde la zona norte de Marruecos.

Ante la pasividad del Gobierno de Sánchez, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han validado sus alertas. Jucil, sindicato mayoritario de la Guardia Civil, ha reconocido que los apercibimientos de Pulido estaban en lo cierto. Si los expertos pudieron preverlo, el Gobierno pudo detenerlo. Pero estaban avisados, no prevenidos.

El pasado 11 de agosto se volvió a repetir la película. El experto en inmigración ilegal daba la voz de alarma: «Más de una decena de embarcaciones preparan su salida con destino a Islas Baleares en aguas de Tipasa», en la costa de Argelia. Las llegadas se confirmarían horas después.

«Con las conexiones adecuadas es un asunto totalmente previsible. Si yo puedo hacerlo, el Gobierno también. Es una mera cuestión de voluntad política», afirma Pulido.

Tal es la precisión de sus alertas que algunos mandos policiales se han apresurado a preguntarle cómo y de dónde obtiene la información que le permite anticiparse a movimientos migratorios. Pulido, infiltrado en grupos de aplicaciones de mensajería instantánea y redes sociales, señala que las mafias «planifican cada acción y el nivel logístico y técnico es cada vez mayor».

Grupo de Whatsapp gestionado por mafias de la inmigración ilegal (@rubnpulido).

«No sois capaces de imaginar la cantidad de movimientos que tienen lugar antes de partir a España. El grado de indolencia e ineptitud de los Estados para controlar este problema les hace ganar experiencia», apunta, al tiempo que muestra su «sorpresa» por que los propios agentes no tengan «constancia» de ello ni sean capaces de infiltrarse en estos «ecosistemas». «Es ahí donde entran en juego esas ‘instrucciones’ que cada día tienen un matiz más político y menos policial», denuncia.

Grupo de Whatsapp gestionado por mafias de la inmigración ilegal (@rubnpulido).

Recientemente, Pulido ha recibido amenazas por su labor. «Lo vas a pasar mal, muy mal. Deja ya de hacer eso. Guarda silencio y no hables más de nuestros hermanos. Te avisamos: vamos a por ti si sigues hablando. Calla», rezaba un mensaje recibido en su teléfono móvil. Él, sostiene, no se va a dejar «amedrentar». En octubre de 2020 ya fue asaltado y agredido en plena calle por dos inmigrantes de origen magrebí cuando se disponía a entrar a un supermercado.

«El que está a favor de la inmigración ilegal está a favor de las mafias que operan en media África, está a favor de la trata de personas, está a favor de la entrada de yihadistas en Europa por la vía de la ilegalidad y está a favor de la pérdida de vidas en las rutas marítimas», sentencia Pulido.





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